Para probar esta moto me he dejado una barba frondosa digna del pirata Barbanegra, he bebido cerveza hasta desarrollar una protuberancia en la cintura que me impida verme el miembro a no ser usando un espejo, me he rapado la cabeza y me he puesto un pañuelo en ella y me he tatuado AMOR DE MADRE en el brazo.

Las imprescindibles gafas Ray-Ban están colocadas en mi cara día y noche así como el chaleco de cuero con bordados, que a falta de ser genuinos Harley, porque no tengo kilómetros en ellas, ni kedadas, ni concentraciones, ni eventos por los que parece te venden un carísimo pin, así que he comprado clips varios de calaveras, cruces invertidas, llamaradas e invocaciones satánicas que he cosido amorosamente en la pechera.

Me calzo unas botas camperas negras absurdas para ir en moto y unos guantes de cuero con las puntas de los dedos recortadas. Como me resbalo y me caigo con las camperas al salir de casa, las cambio por unas Dr. Martens que dan el pego.

¡Estoy listo para montar en Harley!. Salgo de mi casa rugiendo al perro del vecino, metido en mi papel… y me encuentro con la moto de Penélope Glamour.

EMPECEMOS: ROLLO HISTÓRICO

Es importante hablando de Harley, como veremos más abajo, y por eso hay que hablar de ello. Pero no, no voy a soltar la parrafada sobre la historia de las Harley. Total, no me la sé, la copiaría de Google y para eso váis vosotros, estimados lectores, y la leéis si os apetece. Hay un panfleto-documental de Discovery Max que también está muy bien y es entretenido, así que queda todo dicho.

Además, leyendo reportajes de estas motos, el que desde el año de maricastaña estés fabricando parece ser una garantía de sapiencia, sabiduría y maravilla mecánica. Pues no. Recordemos que los cartagineses hacían los mejores barcos del Mediterráneo hasta que llegaron los romanos y les barrieron. Y el “rollito” histórico, tradición y sabiduría como que se la soplaba.

De hecho Harley quebró porque no podía competir con la eficiencia japonesa. Lo intentó, fabrico una especie de consolador con ruedas para participar en carreras de SBKs y a 2 colores, que hará las delicias estéticas de los seguidores de PornHub, pero que era una cafetera con ruedas. De hecho, si la véis desde otro punto de vista (¡salidos, más que salidos!), le falta la chimenea para parecer una locomotora de vapor de los años 30.

Ya los clientes no querían pringarse de aceite por eso de que las Harley “marcaban territorio” y pretendían que no se rompiesen constantemente, ponerse otra ropa de colores distintos al negro, que es sufrido por los manchurrones, y hasta ir de viaje sin problemas, o al trabajo, sin ir vestido de pseudo-delincuente, no porque uno estuviese al margen de la ley, sino porque ir de negro lo aconsejaban los vertidos varios de las motos, incapaces de guardar sus líquidos en el interior.

Mantita Harley para acurrucarse

Harley entonces se acogió al plan legal de quiebras estadounidense, que sería un rollo legal largo para este blog, pero que alguno de nuestros iletrados políticos debería haber aprendido si no estuviesen ocupados saqueando este país.

Y Harley dejó de ser una fábrica de motos y se convirtió en una marca. Sí, no digo tonterías: venden motos aún, pero, sobre todo, lo que llaman “merchandising”: cosas con el logo Harley, desde mantitas para caniches a gayumbos, pasando por piezas de moto y todo tipo de vestimenta y cosas extrañas. Puedes comprar una Harley y decorar la moto, tu casa, tú mismo, tus mascotas y hasta tu papel higiénico con cosas con el logo Harley.

LimpiaMocos Harley

Además, no acabas nunca de ponerle cosas, exactamente como ese árbol de Navidad para el que todos los años compras bolitas nuevas.

Así que al vender marca fabrican en la más pura tradición USA: coches enormes, cómodos y potentes (bueno, esto último las Harley no, jaja), camiones gigantes, barcos descomunales, aviones gordos… Harley no es menos, y en particular, esta moto enorme que voy a probar.Facturan muchísimo más por todas esas cosas que por las motos. Esto funciona cuando se aúnan una inteligente publicidad, una excelente gerencia y el saber sacar partido de la imagen de marca. Dudo que si Zara se pusiese a fabricar motos Zara vendiese ninguna… o sí, quién sabe, jeje.

No, he preguntado pero la chica no se vende como accesorio original Harley

He de hacer notar que comprando en USA repuestos para mis motos me regalaron una camiseta talla XL. De coña, que conozco a los dueños, les di las gracias pero les dije que si quieren que la use para otra cosa que no sea de camisón para dormir (sí, en invierno. Comodísima. Me llega a medio muslo, jajajaj) mi talla es la L, que hago un montón de deporte para estar medio presentable (aunque luego voy y abro la boca. Pero eso es otra historia, jajaj). Pues van y me dicen que es la más pequeña, que sólo hay XL, XXL, XXXL y nosecuantasXXXXL… o sea, tamaño elefantiásico, gigante o descomunal, como cuando vas al hyper y quieres comprar algo para comer y te encuentras que todos los envases son de esos tamaños, a elegir, y no hay nada normalito


Así que esta Harley está claro que está diseñada para el norteamericano medio.


LA PRUEBA

Solo he cogido una Harley en mi vida, una Sportster 1200 en 1.986. Y como por aquel entonces tenía mi Katana 1100, no puedo decir que guarde mal recuerdo de ella porque en recta se movía menos que mi Suzuki. Sí, sí.

Sí recuerdo las roturas continuas que sufría su propietario, sus quejas acerca de que la moto le dejaba tirado en cualquier parte, y sus historias de que siempre encontraba grupos de moteros alemanes y británicos en Harley que le desmontaban media moto y se la arreglaban en el cámping. :O

Pero eso de las roturas se acabó: como he mencionado otras veces, los laboratorios TÜV alemanes así como el AMA americano establecen que se averían un poco más en % que las japos, pero poco más. Se acabó aquello de tirar aceite o quedarse tirado. Además, pesarán como un tanque, pero a cambio los acabados, los tornillos, los escapes de acero, los cromados, el metal pesado de la moto… ¡se nota que es de primera calidad!. ¡Un 10!. Los plasticuchos modernos japos, perdida aquella calidad de los 80-90, realmente no pueden competir con los materiales y el cuidado de fabricación de una Harley… no hablemos de la poco fiable marca alemana, que solo hay que mirar los tornillos empleados para evitar montarse en una, no sea que se rompa algo (que se rompe).

Realmente en Harley se han dejado de tonterías y, como venden marca, de ahí el rollo histórico anterior, antes que potentes (que no lo son) sus motos son GRANDES, PESADAS, BIEN HECHAS (sí, con mayúsculas).

Por eso salgo disfrazado de hombre duro (aunque algo flaquillo) para enfrentarme a 2 toneladas de acero de la USS STEEL… y me encuentro, como dije al principio, con la moto de Penélope Glamour

¿Una Harley naranja?… ¿pero no eran negras?… la verdad, es tan grande y con ese frontal y maletas estética Streamline de los 50, que le falta la sombrilla o un toldo extensible. Y habría sitio, y como no corre mucho, seguro que no se volaba. Es que hasta los relojes del cuadro recuerdan la estética de una radio de los 50. (Aunque lo estropea un poco la pantalla digital con botones, que parece un radio-cassette extraíble de los 80). Todo muy cuco y muy mono, la verdad. Y la instrumentación completísima, para entretenerte en mirar cositas ya que no vas a ir muy deprisa. Pocas o ninguna moto hay moderna tan clara de lectura.

Los Harleyistas (o como se llamen así mismo los propietarios de estas motos) tienen su corazoncito, está claro, véase la mantita de arriba para acurrucarse… . ¡Es todo una monada!.

EN MARCHA

Me acerco con todo respeto al mastodonte, me monto en el bajo y amplio asiento y ya al levantar la moto en parado notas lo que pesa este bicho. Imposible moverla o empujarla un poquito… ¡Madre!.

Doy al motor de arranque y ¡un terremoto me sacude!. ¡Madre mía, cómo vibra esto!. Adelanto el pié allá a lo lejos para quitar la pata de cabra, que casi no me llega la pierna, un par de toques al suave embrague, meto primera con un ruido que parece que se me ha salido la biela por el cárter CATACRAAAAAAAACKKKKKK, miro por el espejo izquierdo para salir, que no vengan coches… y no veo nada. ¿Vibra TANTO que se me han desprendido las córneas?… no, ¡menos mal!. Simplemente es que el movimiento es tan tremendo que no se ve nada por el espejo y es imposible ver nada por él. Y lo malo es que por tener los brazos tan abiertos y extendidos no es fácil girar el cuello a la izquierda y ver algo mientras estás apretando el embrague… no hay problema, hace POP POP POP y se muere.

¿Ya se ha roto?- pienso. No, por esa parte el haber pensado ésto son sólo perjuicios. Las Harley ya no se rompen. Esta masa de acero tan enorme debe ser irrompible y creo que genera hasta su propio campo gravitatorio. Lo que pasa es que el dueño se ha alejado para montar en una de mis motos y resulta que en esta Harley la llave es electrónica y hay que llevarla en el bolsillo. Si te alejas una determinada distancia, la moto se para. No, no voy a despotricar esta vez contra la electrónica: me parece una medida de seguridad muy apropiada e inteligente en caso de caída, y un empleo sensato de la informática en una moto, que no está reñido para nada con su aire de clasicismo.

Así que me da la llave y, cruzando los dedos porque no veo nada en el BLUUURRRR de los espejos y esperando que no venga un coche, salgo por las buenas. De todas formas, contra esta masa, cualquier coche pienso que se espachurraría como las latas plasticuchas que son. A menos que sea un coche americano de los 50 o 60, el alter ego de esta moto en 4 ruedas.  Pero como cosas así de bien construidas no abundan porque son caras, pues no hay problema.

Primera sorpresa: nada más salir de casa la calle hace una U bastante estrecha. Realmente pensé que incluso casi parado saliendo del CEDA no habría manera de meter este trailer en ella y que me iba a meter contra el contenedor de basuras de la esquina. Pues no. Gira sorprendentemente bien en espacios cerrados. Y además en cuanto empiezas a avanzar desaparece la vibración sísmica y hasta se ve por los espejos.

Bajando por la calle residencial, muy despacio como debe ser, la moto no cocea y va bien a paso humano. En los guardias muertos, esas elevaciones que nuestros amados alcaldes han puesto a tutiplén para que se forre la empresa de obras del cuñado y que sirven para destrozar nuestros vehículos, ya ves que la suspensión delantera hace BOOOOING y, un buen rato después, cuando llega la rueda trasera, responde con otro BOOOOING que desde luego no presagia nada bueno en rigidez a alta velocidad o en aplomo en curvas… veremos.

La trasera se regula por aire y la delantera pues ni idea, porque no tiene sentido liarse en un elefante como éste con reglajes de suspensiones. Pesando 80 kgs. con el equipo de moto puesto además no creo que el tarado, muy blando de por sí, vaya a mejor endureciendo, porque además en teoría es para tener calidad de conducción, aire en la cara, (poca con casco integral que es más seguro), libertad y blablabla, no para picarse con una R… o una GS 500, dura de pelar para esta moto.

Salgo a la autovía. La moto acelera. Hombre, 65 caballos a la rueda trasera (sí, 65), son más o menos los mismos que una Kawasaki ER6 pero en esta Harley tenemos como el triple de peso, así que no podemos esperar maravillas.

Además el ENORME motor no anda no estira y no le gusta subir de vueltas. Lo mejor es dejarlo en 6ª y listo, porque con su enorme par motor ahí va bien. Esto es más o menos 110-120 km/h. Más y el motor no está contento y se nota. Así que como te descuides y vayas relajado te pasan los camiones en la autovía, y eso no mola pero nada de nada.

La postura es como si te espatarras horas y horas en un sillón para ver la tele comiendo comida basura. No es para mi, la verdad (ni veo la tele). Así que relajadito viendo el paisaje que con esto correr como que no. La postura parece cómoda, pero al ir con los pies tan adelante y los brazos casi estirados por el enorme manillar, vas como fijo en una única posición “espatarrá” sin posibilidad de cambiar mucho de postura. En un viaje largo de muchas horas en moto no creo que pudiese aguantar la postura, porque realmente vas encajado. No como en una R moderna que vas como un feto en la matriz pero con el cuello doblado hacia atrás para levantar la cabeza y ver algo, sino aquí vas con la sensación que se tendría en  la camilla de un ginecólogo, creo yo. Al principio imagino que uno se tumba en la camilla y está más o menos cómodo, pero, ¿os imagináis abiertos de patas en esa camilla y que venga una tipa con unas pinzas a tocarnos los webs?. Originalmente parece que estás cómodo tumbado con las patas para arriba, pero luego debe ser como que no. Pues igual de cómodo vas en esta Harley. Esta moto es para medir 2 metros y pesar de 150 kgs. para arriba creo, y así vas bien.

Hora de salir de la autopista y coger una carretera de curvas amplias en subida. Aunque amplias es relativo: en una moto que anda no parecen tan amplias, la verdad. Pero en esta moto, como vas despacio, pues sí. Nada de reducir para acelerar en una relación más corta: el cambio y el par no lo llevan pero nada bien eso de bajar marchas a menos que vayas a parar. Así que seguimos en 6ª y con cuidadín.

No vas muy deprisa además porque tocas el suelo a la mínima. Esas plataformas para los pies son tan trasto como las de una Drag Queen desmelenada. Y la postura “espatarrá” tampoco incita mucho a correr, que parece que algo se te va a estampar contra la entrepierna. Y menos mal, porque frena como el Titanic cuando vió al iceberg. Nada. Así que mejor pasar de jugar a apurar nada y seguir de paseo.

Parece mentira pero entra bien en las curvas… ya, ya, vamos a paso de caracol, pero es que de origen las Harley van aún peor, como me comentó su dueño, porque equipan de origen exclusivos neumáticos cuadrados compuesto HARD-ROCK con los cuales no las tumbas ni para poner la pata de cabra (allá a lo lejos, recordemos). Ésta lleva unos neumáticos Michelín estupendos con los que la moto se lleva normal, sin sustos, toma curvas, rotondas y hace de todo sin aspavientos y preocupaciones.

No es muy amplio el asiento del pasajero, no

Después del paseo paro. En un sitio donde no tenga que maniobrar para salir luego, importante, porque esto pesa como un camión pero no tiene marcha atrás. Alargo la pierna una vez más para poner la pata y considero que sería mejor ponerse chanclas para poder estirar los dedillos de los pies y alcanzar la puñetera pata. Y paro.

Ha sido una experiencia bastante agradable, la verdad. Te sientes el rey del mundo montado en la enorme moto ésta, el sonido POTOPOP POTOPOP mola y todo el mundo mira como si fueras en una feria ambulante. No me he dado sustos, se habitúa uno enseguida y se le coge confianza, no es peligrosa, todo funciona como debe y en definitiva mola bastante.

He de decir que el dueño llevaba mi Honda de 1.986 y cuando se bajó estaba en shock: ni sospechaba que las motos frenaban, aceleraban, se sujetaban y andaban tanto como lo hacía mi CBX 750… eso, de 1.986, comparada con su Harley. Tanto le gustó que a día de hoy es su propietario, habiendo vendido la Harley, por cierto

CONCLUSION

Visto lo anterior, no esperemos que una Harley sea comparable, competitiva, rápida, estable… como una moto japonesa, pues realmente no van a eso. Su rollo es ir todo el día por debajo del límite de 55 millas de las highways en esas rectas intermnables de los USA. Además es que si vas a más vas directamente al trullo, por cierto. Así que correr no tiene sentido.

No tendría una. Aunque soy un agonías respecto a tener mis motos absolutamente perfectas de mantenimiento y componentes, no las lavo casi nada. Como 2 veces al año, y eso incluyendo la que me llevo de viaje a la Península y Europa y vuelve llena de tripas de bichos. Realmente es que a las motos no les gusta mucho el agua, y cuando las lavo lo hago en seco: trapo, limpiacristales, WD 40… Así que me volvería loco con tanto cromado brillante y dejaría de estar reluciente rápidamente.

No lo digo en broma: tengo un coche americano descapotable la mar de chulo y como no lo puedo meter en la máquina el pobre está siempre que da pena. Además, el sur de Canarias es el país del polvo, con lo cual es una batalla perdida de antemano, con lo que no me esfuerzo demasiado. De vez en cuando me da un ataque de vergüenza y lo lavo, pero es que es un petardo y prefiero hacer cualquier otra cosa… o nada, tocarme los webs. Cualquier cosa es mejor que liarse a lavar.

La verdad, me compraría antes un scooter. Un Tmax anda muuuucho más, pesa muuuuucho menos, frena mejor y también lleva cofre para meter cosas. Pero claro, no tienes el glamour de Penélope.

O me compraría una Honda CBX 1000, que tienes la prueba en estas páginas. Es igual de enorme pero la postura de conducción es mejor. Además anda bastante más y de estabilidad pues ahí ahí. La Harley no es más inestable porque no anda nada. Mete 100 CV y veremos… Y para pasajero creo que la Honda sería hasta más cómoda. Y es igual o más icónica aún que esta Harley.

Pero una Harley es una experiencia en sí. Y mi respeto a los que la viven, porque puedo llegar a intuir que merece la pena si es lo que te gusta o lo que va con tu carácter.

¡Ha sido una gozada!. A ver si repito, pero en los mismos Estados Unidos. Y definitivamente su estilo será como el de Penélope Glamour, pero al final de la prueba, como la de la foto de la izquierda: mucho mejor en vivo. 🙂

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6 comments on “Harley Davidson FLHX Street Glide. Born in the USA!”

  1. Migue Responder

    Muy interesante el artículo. Como de costumbre, con fundamento y unas pinceladas de humor que hacen muy amena la lectura.
    Por otra parte estoy de acuerdo con tu opinión, he probado un par de Harleys y no van mal, al menos no peor que cualquier otra custom. Pero comparadas con cualquier naked japonesa…. es que no hay color, mi humilde Bandit va infinitamente mejor, aunque no tenga un aspecto tan imponente. Pero para gustos, los colores.
    Seguid así!

    • Alf Responder

      Ya, está claro y así lo digo, una GS 500 sería un duro rival en curvas. Y además estás super-Harleys gordas van bastante mejor que las básicas, y mejor que otras custom incluso japonesas, no creas
      Saludos y gracias

  2. efejota Responder

    Potato, Potato, Potato
    Es el sonido clásico de esos hierros. Traducido es patata, patata, patata. Pero no suenan en español o en alemán tampoco Kartoffel, Kartoffel, Kartoffel. Muy americana la marca pero no las piezas montadas. El motor desde principios de los 80 (evolution), desde que no se rompen, ingenierado, dicen por Porsche y con válvulas hydráulicas como tu CBX750. Suspensiones y electrónica del oriente. El resto? Ni idea. Por eso no se rompen. Los amis no hacen muchas piezas. Product placement. Eso lo saben hacer! Y cómo! Habiendo tenido 3 de ellas, si 3 evolutions, puedo comentar algo por experiencia. Pensaba circular más lento por lo de no perder el carnet y por eso las probé. Pero no funcionaba porque hacía wheelies, burn-outs y otras tonterías con mi Electra Glide, Sportster o Springer o rascaba el chasis en todas las curvas. El carnet seguía en peligro. Por eso las vendí y volví a las ruteras que van mejor por todas partes. Eso sí, son chulas (para gustos…) y no se rompen. Las que vibran tanto al ralentí y después casi nada, tienen silentblocks gigantes y la más potente de aquella tenía unos 45 a 50 cv a la rueda, no más. Pero unos 370 kilos. 150 gas a fondo con viento de popa era un lujo. Tu árticulo es, como siempre, muy entretenido y acertado. Me pregunto como es que los frenos siguen siendo tan flojos pensando en el salto tecnológico que dieron desde la época de las mías. Otras motos de pesos parecidos frenan mejor.
    Hace 2 años probé una Electra Glide nueva (108) y noté el bajón de calidad de acabados y de confort comparada con la que tuve del 93. Aquí también ahorran. Inconcedible para la marca, pero es como es. Eso sí, los motores se mueven algo mejor aunque no mucho. Es la moto típica para el NO motorista para ir arrastrándose en 6 al ralentí y oír su potato, potato, potato. El Si motorista la subirá a 5000u/min, rascará por todas partes y acabará vendiéndola por ser el “hierro” equivocado para su conducción. < por experiencia 🙂
    Saludos
    Javi

    • Alf Responder

      Muchas gracias por compartir tu experiencia. La verdad es que yo no tengo ninguna en esos trastos, siempre he pensado que dinámicamente van tan mal como parecen. Pero de verdad, las he probado peores. Será que mis expectativas eran tan subterráneas que luego, como no iba mal tranquilote, pues me gustó y todo

      Pero eso, par un ratito
      Saludos

  3. Juan el Loquillo Responder

    Desde que los leo estaba esperando que probaran una H&D jeje.
    Che para cuando publican otra nota ?

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