El Wallapop, un bolsillo roto y el gatillo fácil by JC

Peugeot 306 Cabriolet

Cuando vendí mi Yamaha FJ1200, dejé las motos y también el formar parte del Team Marmota original. Había que dejar el terreno libre para un motero en activo y digno del Team, y Alf supo encontrar el sustituto, ya que Alberticu da la talla con creces. En algo que hemos coincidido los tres, es en conducir al viento sin casco y sin moto. Los descapotables molan, no son motos, pero eso de levantar la capota y conducir sin techo se acerca a la experiencia en moto. Le quitas la tapa y voilá, dejas de ir enlatado!

Leyendo el título de esta entrada, uno puede pensar en lo absurdo de la relación Wallapop-bolsillo-gatillo. Y mucho menos, qué tiene que ver con un coche descapotable. La relación no es absurda, no.

Lo de ser culo inquieto debe ser contagioso, y a algunos se nos pega con facilidad. Cotilleando aburrido en Wallapop, un día cualquiera, según voy pasando coches filtrados por precio veo un 306 descapotable. Anda, qué bonito este coche! Mira qué diseño clásico, es que hasta tiene glamour!! Y aquí es donde entra el segundo factor de la suma, el agujero en el bolsillo. Aunque no sabría decir si es antes el bolsillo baneado o el gatillo fácil, se me mezclan las dos dimensiones. Punto cuántico interesante este, que un par de días despúes me coloca frente al volante de un 306 cabriolet plateado del año 2001. Sí, la mecánica cuántica es lo que tiene, que resulta en lo insospechado.

Si digo que el coche estaba hecho mierda, es poco. No creo que hubiera otro tan maltratado y dejado como el que compré. Y la verdad es que no me importó que estuviera así, en parte lo hice aposta, me gustó el desafio de resucitarlo. Y tenía algo importante ya hecho, el sistema hidráulico que levanta la capota estaba completamente renovado, manguitos incluidos. 800 euros de factura, al menos eso ya me lo habia ahorrado y me daba margen de algunos años hasta que cascase de nuevo.

195 mil kms. Motor 1.6 de inyección, 98cv. Llantas de chapa de 14”. Bien de pintura, aunque pintado. Capot con el interior azul y frontal no original que delatan golpe. Buen sonido de motor. Dirección con holguras. Frenos de no pases de 80. Supensión trasera vencida, a ras de suelo con efecto tabla en los cuartos traseros que me rocordó aquello que me contó mi padre cuando en sus tiempos mozos disfrutaba del castigo glamouroso al conducir un bonito Morgan de los 60. Puerta del conductor con el tope de apertura roto y sin retención. A/A por verificar. Asientos bastante bien pero con holguras. Volante de piel sin desgaste (se agradece el detalle). Bien, todo un trasto digno de mi.

Peugeot 306 Cabriolet
Con llantas de 14″

Manos a la obra. San Google y a empollarse el coche.

Primero, suspesión trasera. Resulta que es por barras de torsión, ni idea. No hay muelles, las barras horizontales se retuercen, todo el conjunto va atornillado al chasis y un par de amortiguadores en diagonal hacen el hidráulico. Solución, sacar el eje trasero completo, sustituirlo por uno de desguace, por uno renovado o por uno nuevo. Por 300 euros me envían uno renovado desde una empresa especializada en Galicia, muy buen trabajo y trato. Recomiendo esta opción o cambiarlo por uno nuevo (100€ más). El sistema de torsión tiene un mantenimiento de engrase de rodamientos que hay que hacer sí o sí. El problema es que los talleres no lo hacen si no se lo dices, o te recomiendan cambiar el eje directamente por uno de desguace con lo que al poco tiempo se repite el problema, se rompen los caquillos y/o rodamientos y empieza a rechinar la cosa, como me pasó a mi poco antes de sustituir el eje, daba miedo el ruido a metal roto crujiendo. Otra opción es comprar un kit de casquillos y rodamientos, es más barato que cambiar el eje y lo puedes hacer tú mismo o llevarlo a un taller de confianza.

En el Team Marmota insistimos mucho en leer el manual de taller. Es imperativo. Lo de engrasar o sustituir casquillos y rodamientos del eje trasero sólo te lo dice el manual, en los talleres muchas veces ni lo saben o lo obvian. Igual que el cambio de amortiguadores traseros, no basta con elevar el coche y sustituirlos sin más. Una vez montados y sin apretar los tornillos del amortiguador, hay que bajar el coche y dejar que apoye el eje porque debe comprimirse hasta la distancia que indica el manual y entonces apretar. De no hacerlo así, la suspensión no será tan efectiva como debiera, forzando además el amortiguador. Esto vale para todos los Peugeot 306.

Cambio de rótulas de dirección y suspensión. Zapatas y bombines traseros. Líquido de frenos. Refrigerante. Todo esto y más me lo fui tomando con cierta calma ya que comenzaba el invierno. Llantas de 15″ con neumáticos 195.

Con el eje sustituido, amortiguadores traseros nuevos, y mucho avanzado, ya por fin tengo un coche que se puede llamar tal. Tras meses de espera llega, 22 grados, sol radiante. A la sierra con él! Yaahooooo!! Pillo las llaves, me arrojo al trote al garaje, abro el coche, tomo asiento babeando, arranco, y el momento sublime…el botón de la capota!!…Empieza a levantar… y se queda… a casi cerrar?? … WTF!! *&%$%&/ªªªªª ¡Vaya chasco!. Me costó encontrar la causa, no hay mucha info en España al respecto. Menos mal que en el foro del 306 Cabriolet de España (gracias foro), el fundador da la solución, unas gomas que con el tiempo se secan o se dan de sí y no ayudan a que la capota complete el ciclo de apertura. Son fundamentales.

Por no liarme, compré una cintas elásticas de entrenamiento en el Decathlon, las verdes, porque las amarillas son demasiado duras, y que por 7€ solucionaron el problema a la perfección. Melenas al viento, bautizado por fin, qué gozada!

Peuget 306 Cabriolet
Con llantas de 15″ del Peugeot 406

La vuelta por la Sierra de Madrid me da la oportunidad de cogerle el punto al 306 Cabriolet. Motor con potencia suficiente para moverlo a velocidades legales y más, si se quiere. Veinte CVs extra le vendrían bien, pero en realidad no los necesita. El peso del 306 y el chásis, en conjunción con las suspensiones, le dan buena estabilidad y aplomo en autovias. Los amortiguadores Kayaba Excel-G montados, que le dan un 10% más de dureza, lo hacen muy cómodo, perfecto para disfrutarlo y lejos del efecto tabla de unos deportivos. En carreteras reviradas es muy divertido, rápido y ágil. Las barras de torsión traseras, que giran levemente las ruedas, hacen su trabajo colocando el coche de inmediato y pasas la curva como un tiro. La dirección es suave y precisa, la palanca de cambios de recorrido tirando a corto. El desarrollo de las marchas es largo, con una primera que parece no acabar nunca. Estira desde abajo sin titubeos, suave y con un sonido de motor muy bonito.

El asiento es pequeño, a escala con el coche, no es incómodo y sujeta bien. La rodilla derecha toca con el salpicadero, esto sí es incómodo. Tras 20 minutos de autovía, terminas con el brazo izquierdo colgando del hombro, se cansa de llevarlo en la ventanilla o en el apoyabrazos, y no sabes qué hacer con él, por lo que pasas del cuelgue a la ventanilla o al apoyabrazos en orden aleatorio. Pasa con más coches de los que uno pudiera pensar. Un viaje largo, no sé, bueno sí, me lo haría, sobre todo descapotado, que es cuando se hace el silencio. Porque a más de 90 kmh la viserita que deja la capota sobre el parabrisas genera un ruido cada vez más fuerte que termina siendo molesto (dejadez en el diseño por parte de Peugeot). Levantas la capota y una bendición. Descapotado se va bien, hay algo de turbulencias que te dan en el cogote, pero no incomodan. Es una delicia. Ver el parabrisas no tan inclinado como en los coches modernos le da un toque retro que mola.

Al ser bajito y pequeño, para entrar te dejas caer en el asiento y para salir has de coger impulso. En ambas maniobras escapa una mezcla de exhalación-exabrupto involuntario. Por ciudad es ratonero, y lo aparcas fácil. Una cosa entretenida es escuchar los quejidos del salpicadero al pisar baches junto con el sorprendente movimiento tridimensional del parabrisas, todo un repertorio audiovisual, y si en más de 20 años no se ha caido a cachos, es que el diseño no está mal.

Hay que tener cuidado al comprar recambios por internet o buscarlos en desguaces. Hay varias motorizaciones del 306 Cabriolet y también las versiones cambian detalles que pueden hacer que equivoques el pedido aunque la web en cuestion lo dé como válido. Pasado un año desde que lo compré, le fui cambiando no pocas cosas aparte de las ya comentadas. Pequeños detallitos que iban apareciendo, fuga en junta de colector de escape, fuga en radiador, fuelles de dirección, etc. Rodando con el coche notaba un incremento de potencia ocasional, indicativo de que algo estaba fallando y lo no daba todo. Tenía ya la App llamada FAP, específica para Peugeot y que fue mano de santo en mi anterior 307 sw. Con esta App descubrí que la sonda lambda del colector de escape estaba mal y que la segunda velocidad del ventilador no saltaba. Después de abrir la tapa del alojamiento y romper el clip de cierre (no por cafre, sino por estar el plástico seco como mojama) cambié los relés. Desapareció el error, pero nunca lo escuché saltar a una velocidad mayor. Aprovechando su venida a la península, me acompañé de Alf para hacer un reglaje de válvulas, pero no hubo que tocar ninguna, estaban todas clavadas en su posición de fabrica, bravo por este motor (195 mil kms y válvulas sin moverse) En otro momento desmonté los tubos de aireación del salpicadero para limpiar el sistema. Haciendo estas cosillas comprobé la baja calidad de materiales de este coche. Qué pena, si se hubieran esforzado un poco más hubiera sido un buen clásico. Para colmo está descatalogado, Peugeot no fabrica nada desde hace años, y es muy complicado encontrar recambios en desguaces.

Peugeot 306 Cabriolet
Qué bonito!

Con la sonda lambda pedí también el sensor Map (barato y podía ser causa también de los tirones ocasionales, así que ya de paso…) Empecé con la sonda lambda, pero desistí por estar como roca soldada y lo dejé para el taller. Continué con el sensor, accesible y fácil quitando un tornillo y clema, pero aquí intervino el error de las web de recambio, y es que la conexión del sensor venía girada unos grados, con lo que tenía que tirar del cableado para que no quedara tirante una vez conectada. Cabreado y buscando el cable para tirar un poco de él, me apoyé en la admisión, en concreto sobre el manguito de vacio del freno, que cascó, claro. UUUFFFF, mal asunto. Rompió el tetón. No valía con pegarlo, las vibraciones del motor lo rompería otra vez con el peligro de quedarte sin frenos en plena conducción.

En este preciso momento, y sin posibilidad de resistencia, me vi sorbido (por lo de sorbete de limón, no sé si existe el verbo, pero describe la sensación) de nuevo por un Quantum de energía que me depositó esta vez en el sofá de casa con patatas fritas, viendo Star Trek en Netflix. Las llaves del 306 Cabriolet bailaban en el bolsillo de su nuevo dueño, consciente de lo que se llevaba a precio de ganga, no le oculté los males del aparato. La sustitución de la admisión no es complicado, y de tener espacio lo hubiera hecho, pero la mecánica cuántica es potente, muy potente.

Y sí, después de todo lo invertido en él, podía haberlo arreglado. Pero fue la gota. Hay ocasiones en que un coche o moto no está por la labor, y este coche parecía cansado y no querer vivir más.

El Peugeot 306 Cabriolet enamora. Lo tendría de nuevo? Me tienta y por momentos lo echo de menos, pero no creo. La baja calidad de materiales y fabricación, y la falta de recambios me lo ponen difícil. Me encantó su diseño, motor, estabilidad y agilidad. Pero para tenerlo metido en garage y sacarlo según sale el sol, pues no, no es mi estilo, me gusta usar las cosas.

 

Síguenos

6 comments on “Peugeot 306 Cabriolet”

  1. Roberto García Olmo Responder

    Si no matas el gusanillo te mata el a a tí. Voy detrás de un Renault Megane 1.6 16v en aparente buen estado, hace algunos años largos tuve un simpático Fiat punto Cabrio 1.1 de color amarillo matrícula de Ibiza, se lo compré a un compraventas en La Puebla del Río provincia de Sevilla,la capota manual agujereada y sin aire acondicionado, tapiceria gastada por el sol, motor poco potente pero muy fiable y parco en consumo. Siempre lo llevaba descapotado, dentro no llevaba nada de valor y no me preocupaba dejarlo tal cuál lo disfrutaba, con el recogía a una hermosa Italiana estudiante de arquitectura que estaba de Erasmus y disfruté del tiempo en ese cacharro como solo se hace cuando ni pasado ni futuro te importan en absoluto.
    Probablemente mañana tendré un bonito Renault Megane Cabrio 2002.
    Nos vemos en la carretera .. Rafa -gaaaassss

  2. Alberticu Responder

    Jc, primero gracias por el cumplido. Hago lo que puedo con la pluma pero reconozco a Alfredo las enseñanzas en sus textos como buen Padawan. Las cosas no pasan por casualidad. Bien apuntas, los tres hemos pasados o pasamos por los descapotables. Estoy disfrutando el mío y me dicen que ese coche me ha venido a buscar. Aunque hay que estar encima de estos trastos que, en un momento dado, parece que quieren dejar de vivir o vivir de otra manera diría yo.
    Roberto tiene razón en lo del gusanillo. De wallapop ni hablamos ya que hace tiempo que me he convertido en un mercader fenicio…

  3. JC Responder

    Roberto tienes razón, cuando entra el gusanillo es difícil contenerse y no matarlo jajaj. Y el Megane Cabrio del 2002, pues buena idea sí, tomo nota.
    Alberticu, me alegro de que sigas disfrutando tu Ka, me das envidia sana!
    Gracias por vuestros comentarios!

  4. Coches Curiosos Responder

    Muy interesante! Me dan ganas de comprar un 306 Cabriolet, me ha gustado mucho tu descripción de su conducción. Pero esos pequeños fallos de la edad me dan mucha pereza. Quizás si tuviera una navecilla o un garaje para el tiempo que esté parado…

  5. manuel Responder

    Tengo un 306 cabriolet fase II de 1996, con motor 1.6 de 90 CV y estoy feliz con él. Vengo de la moto clásica, mi última joya fue una BMW R 80 ST que echo muchísimo de menos. Pero volviendo al Peugeot, tuve suerte en la compra y el coche está impecable tiene 90.000 km y lo compré con unos teóricos 78.000.No me ha dado ningún problema y poco a poco voy resolviendo alguna cosilla, como la lentitud de los elevalunas, las gomas tensoras de la capota, etc

    El club 306 cabrio de España y el club 306 cabrio de Francia ayudan mucho en sus foros amantener en estado de revista nuestros queridos cabriolets. Yo os animo a que os hagáis con uno ahora que todavía están a precio de derribo, aunque ya empiezan a subir …

    Un saludo

Responder a Roberto García Olmo Cancelar la respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.

UA-70832224-1